Por qué creé Prosperify
M., el Fundador ·
Creé Prosperify porque me cansé de tener cinco pestañas abiertas solo para saber si iba bien este mes.
Una para el presupuesto. Una para el bróker. Una para las criptomonedas. Una para una hoja de cálculo que llevaba años arrastrando. Y una para la calculadora que me hiciera falta ese día. Ninguna hablaba con las demás. Todas daban por hecho, sin decirlo, que yo vivía en Estados Unidos y pensaba en dólares. No es mi caso, y apostaría a que tampoco es el de muchos de los que estáis leyendo esto.
Era francamente agotador. Busqué y busqué, probé la mayoría, y ninguna dio en el clavo. Ni una sola era capaz de darme una única respuesta honesta a una pregunta sencilla: qué tengo, qué debo, en qué se me fue de verdad el dinero el mes pasado, qué están haciendo los mercados ahora mismo y, de propina, responder a algunas preguntas básicas sobre dinero. En mi moneda. En mi idioma.
Solo quería una app. En el móvil. Una app en la que fuera muy fácil moverse y meter los datos. Que me diera el panorama completo sin tener que salir de ella y consultar otras tres. En la que pudiera hacer una pregunta y obtener una respuesta directa sin tener que bucear entre filas y filas de datos y movimientos. Una app que me gustara mirar, que me hiciera volver, con la que incluso pudiera divertirme: una app que me encantara.
Esto es lo que creo que hace mal todo el sector. Trata tu dinero como una tarea pesada que se supone que debes controlar, cuando en realidad es una pequeña empresa que diriges, te hayas dado cuenta o no. Tienes ingresos. Tienes costes. Tienes algunos activos, algunas deudas y un puñado de apuestas de futuro. Ninguna empresa de ese tamaño funcionaría con cinco pestañas inconexas y una corazonada. Tendría un panel y alguien cuyo trabajo fuera precisamente mirarlo. La mayoría de nosotros somos ese alguien. Lo que nadie nos dio nunca fue el panel.
Así que decidí construirlo. Lo que quiero que sea Prosperify es fácil de decir y difícil de hacer: que cualquiera pueda llevar su propio dinero como una empresa, aunque no haya leído un balance en su vida, y sin hacerle pagar solo por empezar.
Voy a contar con franqueza cómo se ha hecho esto, porque forma parte de la idea. No soy ingeniero. Lo mío son los negocios y las finanzas: he trabajado en empresas de primer nivel por todo el mundo (y lo sigo haciendo), con más de 20 años de experiencia y una familia que sacar adelante. Hace unos años, alguien como yo sencillamente no podía construir un producto de software de verdad. O levantabas capital y contratabas a un equipo, o se quedaba en una idea en la app de notas. La IA cambió eso para siempre, y para bien. Hizo que lo que de verdad entiendo —cómo funciona el dinero y qué necesita de él una persona normal— pudiera por fin convertirse en un producto sin que yo tuviera que convertirme antes en otra persona. Creo que es una de las cosas verdaderamente buenas que están pasando ahora mismo. Prosperify es mi forma de sumarme.
El resultado es una sola app que reúne el panorama completo. Tu patrimonio neto y hacia dónde va. Tus ingresos y gastos en lenguaje claro, con una cuenta de pérdidas y ganancias mensual que de verdad puedes leer. Tu presupuesto. Tu cartera, con datos en directo de acciones, cripto, divisas, materias primas y bonos, en el mismo sitio que todo lo demás. Un asistente de IA que te ayuda a entender tus propios números en lugar de dejarte adivinando. Más de veinte calculadoras para las decisiones que de verdad marcan la diferencia. Y funciona en catorce idiomas y más de cuarenta y cinco monedas, porque la mayor parte del mundo no piensa en inglés ni en dólares, y yo estaba harto de apps que fingen lo contrario.
Hay algunas cosas que quiero dejar claras, porque este sector está lleno de mala fe y no tengo ningún interés en añadir más. No soy asesor financiero, y Prosperify no pretende serlo. La IA está ahí para ayudarte a entender tu propia situación, no para decirte qué comprar. Pregúntale qué acción va a dar el pelotazo: se negará y te remitirá a un asesor de verdad. Es así a propósito, no es una limitación.
No vendo tus datos. Sin rastreadores de terceros, sin acuerdos por debajo de la mesa. Tus números están cifrados y son tuyos. Si algún día quieres irte, lo exportas todo y eliminas tu cuenta en dos clics. Prefiero ganarme tu confianza antes que construir una jaula a tu alrededor.
Y el precio es deliberadamente bajo, con un plan gratuito que, como mínimo, es útil de verdad. Pero sí creo sinceramente que lo que puedes desbloquear con los planes de pago merece la pena. La gente que más necesita una herramienta así suele ser precisamente a la que las apps caras dejan fuera con sus precios, sin decirlo.
No te voy a decir que está terminada. Hay una larga lista de cosas que quiero que haga y que todavía no puede hacer. Pero la prueba a la que siempre vuelvo es la misma con la que empecé: ¿puedo abrir una sola pantalla y saber, con honestidad, si voy bien este mes? Por primera vez en años, puedo. Si esa es una pregunta que tú también llevas repartida en cinco pestañas, esto lo he hecho para ti.
Una nota rápida sobre el nombre que falta. He dejado el mío fuera a propósito. Valoro mi privacidad, y esto nunca ha ido de mí ni de construir una marca personal. No estoy aquí por los seguidores ni nada de eso. Solo quería hacer algo útil y compartir lo que he ido aprendiendo por el camino, y el trabajo importa más que el nombre que lleve encima. Así que por aquí me veréis como M., el Fundador.